"Jardín con interior y otras penumbras" Premio "Bahía", 1997, Algeciras (Cádiz)
(Del apartado: Apuntes en color)
ATENAS
Nos incitaba el aire,
nos llevaba
de un sueño hacia otro sueño
cuando el rostro de Helena
presidía la ciudad temblando de castaños.
Eran las avenidas,
las gradas que traían ventisca de palomas
o los dedos enormes,
bordando de oro el polvo,
quizás sólo un olvido para dejarse el alma.
La Acrópolis ardía en el poniente.
Pudo haber transcurrido
el resto de la historia o quizás un instante.
La Plaza parecía
una cita secreta. Sólo el hueco
del tiempo entre la piedra era verdad.
Nos quedaba la noche,
la alta noche invadiendo con labios de Afrodita.
Nos incitaba el aire,
nos llevaba
de un sueño hacia otro sueño
cuando el rostro de Helena
presidía la ciudad temblando de castaños.
Eran las avenidas,
las gradas que traían ventisca de palomas
o los dedos enormes,
bordando de oro el polvo,
quizás sólo un olvido para dejarse el alma.
La Acrópolis ardía en el poniente.
Pudo haber transcurrido
el resto de la historia o quizás un instante.
La Plaza parecía
una cita secreta. Sólo el hueco
del tiempo entre la piedra era verdad.
Nos quedaba la noche,
la alta noche invadiendo con labios de Afrodita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario