miércoles, 29 de septiembre de 2010

lunes, 27 de septiembre de 2010

Caminante... camina

Allá, perdidas en el armario de las fantasías,
Donde el recuerdo se hace presencia
Y la ilusión quedó en el futuro,
Allí, perdidas de la vista,
Olvidadas de la mente…,
Allí quedó dicho todo.

En la azotea de la insurrecta rebelión juvenil,
Perdida de destinos y de orígenes dudosos
Entre litros de alcohol y pastillas sin prospecto…
Entre vida, muerte y algún deshecho,
Allí quedó dicho todo.

Profundo sótanos del profundo suelo,
De quien dijo un día ser yo,
En aquél mezquino mundo donde el tiempo no corre… vuela,
Allí quedó dicho todo.

Y entre lo dicho, lo desdicho,
Y entre la luz y la tiniebla,
No corta el mar sino vuela
El que un día siempre quiso ser.

¡Ay amigo mío!
¡ay sentido y dulce corcel!
Quien te pudiera echar el guante
Quien fuera, volverte a ver..

Al infinito miro
Mas… apenas nada veo
Me santiguo y arrodilla
Y con ello así me quedo.

Sigue buscando el norte
Vieja brújula,
Sigue buscando el sur,
Voy buscando el horizonte
A dónde me llevarás tú.

lunes, 20 de septiembre de 2010

jueves, 16 de septiembre de 2010

A quien se fue...

A una amiga que se fue



Se fue la vida

Murió el dolor,

Te fuiste amiga,

Solo quedé yo.



Comprendiste la vida

Descubriste el amor

Supiste ser libre

Siempre siempre libre ante e el dolor



Sangre que nunca para,

Vida que siempre esté,

Sueño que hoy anhelo

Cerca y lejos a su vez.



Amistad llamaron a esto

Que un día entre dos nació,

Hoy aquí lo manifiesto

Con risas y dolor.



Parte lejos buena amiga,

viaja lejos del dolor,

Que un día resonemos

De alegría y sin dolor

viernes, 3 de septiembre de 2010

"Y volver..."

volver, al final es lo que siempre sucede, nos empeñamos en ir  a sitios diferentes para acabar siendo lo que siempre fuimos o nunca dejamos de ser, tal vez porque, en realidad no nos damos cuenta de que nunca volvemos ya que, mal que nos pese en el fondo de nuestro corazón saemos que para volver hay primero que irse y de esta vida uno solo se va una vez...

Lo enmascaramos, cruceros, playas, montañas, silencio, bullicio, fiestas o puro silencio y vacuidad... pero llegado el punto, cuando uno se colma de todo eso vuelve  a meterse embutido, como las grandes damas dieiochescas,  en la urbe, donde la gran metropolí nos mete nuestra dosis diaria de ollín y co2, con su adrenalna y su poquito de estrés mezclado con olor  a metro, rancio y desesperación contenida. Así somos, siempre pensando en mañana, recordando el ayer mientras nos perdemos el hoy...

Dejemos pues de volver y "volvamos" a recordar de donde no nos fuimos nunca que no es sino de nuestra propia vida y nuestra existencia esa sin la cual, no hay playa ni crucero, ni discoteca, ni montaña ni nada de nada...

Tal vez así el volver es menos doloroso porque si no te has ido sigues estando dentro de tí msmo ¿o no?