lunes, 6 de agosto de 2012

vivencia extrema

la jorada apenas comenzó de madrugada, sueños, inquietudes, enfrentamientos duros y salvajes entre yo... y yo mismo, entre aquello que uno quiere y aquello que uno sabe que es mejor... para su ego, lo u en otros medios dan en conocer como "zona de confort" y eso es, efectivamente lo que todo cuerpo humano acostado y dormido sobre la media noche desea hacer de forma... incluso intensa a las 2.30 am cuando un despertador un sábado suena a esas horas... Peor, la suerte, la vida, o quien quiera que fuese me empujo directamente al suelo diciendo lo qu el amadrastra de Blancanieves hubiera dicho "levántate y trabaja"... así, de manera humilde con mi ego por los suelos dormido y humillado me fui incorporando mientras el disco duro d emi mente me iba haciendo un pequeño arranque en frío y recordándome qu ehabía dado mi palabra de estar ahí al pie del cañón a 320 k, en apenas, seis horas... Así pues no había tiempo para el temor, el miedo la angustia, el devenir de acontecimientos, gente nueva qu eno conocía, sitios nuevos, desconocidos también... instrucciones enseñanzas diferentes... eso sin duda despierta mucho más rápidamente qu elo hace cualquier café o cualquier red-bull por actualizar terminología...

Así pues cogi la ropa, tal vez con alfileres, o con cinturones, salimos raudos y veloces a coger el transporte propicio a semejantes hora sy salimos rumbo a la sierra de Guadarrama... Viento de la serranía castellana... viento seco brisa que susurraba paz y armonía, luz y belleza por do quiera qu emiraba, serenidad y acogimiento que, siendo un mes de agosto era más de lo que cualquiera se puede encontrar en muchas localidades de veraneo... allí estábamos con amigos, desconocidos, gente de todos los idiomas, paises, culturas, razas y colores pero eso sí, con una idea clara, disfrutar a tope del día. Trabaja-nos intensamente, más allá de mirar michelines, mollitas de invierno, o si me queda bien el conjunto este o aquél... Allí nadie se preocupa de ver quien es la más guapo quien el chico más macizorro sino que, sencillamente íbamos a "trabajar", en serio, cual albañil en una obra, nos dispusimos con todas nuestras ganas, legañas sin quitar, dispuestos con nuestra ropa de faena, sin prevención de riesgos laborales, pues no los había, y comenzamos nuestro trabajo matinal, intenso y querido.
Ciertamente, que duda cabe el que mire pensará tal vez cuan simple es esto, y que pagar por hacer tan nimia cosa no es sino de palurdos e ignorantes... Ah craso error ignorante amigo, pues no siempre lo que se ve es todo lo que hay y, cual punta de hielo flotando en el profundo más, es más intenso y profundo lo que debajo de la linea de flotación se presentare, véase afamado Titanic sin ir más lejos, aquél que no hundía ni Dios y acabó hundiendo un trozo de agua, congelado eso sí pero agua a fin de cuentas. El movimiento fue creciendo cual sinfonía acompasada donde todos comenzamos siendo un músicoy finalmente acabamos siendo una gran orquesta... Ahí comenzó la vivencia más extrema de un ser puede recibir, cuando los pies se te hunden directamente en la madre tierra, cuando sientes que no sientes donde acaba tu cuerpo y comienza el de al lado y cuando ves que todos se mueven perfectamente sincronizados con el entorno... eso es, sencillamente sentir el chi, la energía de la propia vida corriendo por tus venas... Por un instante pierdes la noción de tí mismo, dejas de ser aquello que pensabas que eras, tu sangre se vuelve puro flujo de corriente eléctrica a 220 vóltios y llegado el climax... solo hay silencio... armonía, quietud  y paz... nadie nabla, nadie dice, no no, no se prohibió nunca dejar de hablar, sencillamente, no hace falta, dos amantes no hablan siempre sencillamente se sientes sin tocarse, se conectan, se conocen se complementan... En aquél mágico momento todos eramos parte de un único entramado, de un único diseño de la más grande ingeniería: la vida...
Como todo lo bueno esto también culminó, y finalmente, de lo que fue un encuentro de gentes desconocidas acabamos siendo la gran familia que son todos los átomos del universo, sin tensiones, sin fricciones, dispuestos y deseosos de un encuentro nuevo.
Hoy... aun cuando el tiempo todo lo borra y decía Gardel que la distancia es el olvido, nuestro cuerpo aún recuerda con cariño esa experiencia y siente en sí entre dolores de contienda y guerra civil, pequeños resplandores del recuerdo de otro tiempo, no siempre ejor, pero a buen seguro más armonioso conla vida y el universo. Tal vez, cuando sepamos todos trabajar desde la vida y la armonía humana el universo girará más bello y con más luz... Así será

2 comentarios:

mientrasleo dijo...

Una reflexión bárbara la que has dejado hoy, hablando desde el corazón.
Besos

re-sonando dijo...

un sentimiento encerrado en unas líneas... tal vez una mínima pincelada que desués torna en mil aaventuras del corazón